¿Irá Pékerman a desaprovechar tanta sabiduría?

Foto tomanda del sitio futbolalreves.com
Foto tomada del sitio futbolalreves.com

Todos sabemos que es un gran entrenador, un ganador, un especialista en la dirección técnica de selecciones nacionales, sobre todo en lo que refiere a procesos juveniles, sin embargo, como obviamente no lo conozco de cerca, me surge una duda natural ante una situación que no tiene precedentes en nuestro fútbol y que temo no sea aprovechada de la mejor manera para beneficio de nuestra querida Selección. Para ser exactos, estoy hablando de las transferencias de jugadores que se han venido dando en los últimos ocho o nueve meses y que nos han dejado con una buena de cantidad de jugadores de selección en los más grandes clubes de Europa, bajo la dirección de los ¡MEJORES ENTRENADORES DEL MUNDO!

Eso no es poca cosa, ya no hablamos de que están en Europa, ahora hablamos de que están con los grandes, ¡LOS GIGANTES!… Y por eso me pregunto, ¿qué ira a hacer Pékerman con tanto conocimiento a su disposición cuando lleguen los muchachos a las concentraciones?, ¿irá Pékerman a desaprovechar tanta sabiduría que puede llegarle por intermedio de los mismos jugadores?

Saquemos cuentas:

  • James Rodríguez, pupilo de Carlo Ancelotti.
  • Juan Guillermo Cuadrado, flamante pupilo de José Mourinho (un grande, aunque lo odie).
  • Radanel Falcao, pupilo de Louis van Gaal (otro grande, aunque lo odie más).
  • Adrián Ramos, pupilo de Jürgen Kloop (tampoco le tengo mucho afecto por “montador”).
  • David Ospina pupilo, de Arsène Wenger (¡Como juega de bonito este Arsenal!).
  • Freddy Guarín, y ahora, Jeison Murillo, pupilos de Roberto Mancini.
  • Carlos Bacca, pupilo de Unai Emery (un táctico empedernido).
  • Camilo Zuñiga, pupilo de Rafa Benítez.

¡Esto es una verdadera locura!, una “marranada” como diría Martin De Francisco.

Dicho esto, ¿será que Don José es un tipo abierto al aprendizaje de prácticas y metodologías desarrolladas por otros entrenadores exitosos?, ¿será que muere en la suya, que ciertamente ya le ha dado éxito, y desecha toda esa información que los mismos jugadores le podrían pasar de primera mano?, ¿la soberbia de creer saberlo todo se apoderada de él?, ¿pensará que por “copiarse” de los mejores perderá credibilidad ante sus seleccionados?, ¿podrá mezclar óptimamente todas las virtudes de estos monstros?, ¿se dedicara a aprovechar individualmente el trabajo con el que viene cada jugador en vez de ponerlo a disposición del conjunto? Dudas que seguramente, usted, lector colombiano, comparte conmigo y que sólo el tiempo y los resultados resolverán, pero si confieso que espero algo novedoso del ¡MEJOR ENTRENADOR DE AMÉRICA DEL 2014 (y 2013)!

Pero veamos; cuando Don José dirigió a las juveniles de la Argentina seguramente no tuvo que lidiar con este venenoso regalo, quizás sí, cuando dirigió a la absoluta. Posiblemente muchos jugadores venían siendo dirigidos por grandes entrenadores y le fue bien (en términos generales), pero no se podría sacar una conclusión desde lo lejos de su manejo de este tema.

Ahora, para la Argentina, seamos honestos, esta situación de tener jugadores al lado de los mejores entrenadores del mundo no se trata de una ocasión ÚNICA que hay que aprovechar a cualquier precio, por lo que quizás no había realmente un afán de explotar conocimientos ajenos.

En nuestro caso, es un momento de importancia capital porque no sabemos si las generaciones futuras estarán a la altura para el roce cotidiano con los mejores entrenadores del mundo. ¡Ojo!, aquí no hablo de aprovechar las características técnicas de los jugadores (los nuestros, incluso, podrían ganar partidos hasta sin técnico), aquí hablo de aprovechar el acceso al conocimiento del trabajo de los mejores del mundo para sacar lo mejor de nuestros jugadores en conjunto. De perder esta oportunidad viene realmente mi preocupación.

Todo lo que se haga o deje de hacer con este abanico de posibilidades y de frescos conocimientos dependerá del profe Pékerman, pero, de que hay conceptos que se pueden aprovechar para poner a los nuestros a ganar, gustar y golear, los hay.

La buena noticia es que hay un precedente que justamente fue mencionado por el columnista argentino de El Tiempo, Jorge Barraza, en su reciente nota del 2 de febrero de 2015, en la cual destaca la adopción de Don José de las teorías del señor Marcelo Roffé para el trabajo psicológico de los futbolistas (después de haber leído su libro). Incluso, dice la nota que lo contrató como miembro de su equipo de trabajo para la preparación de la selección Colombia en las eliminatorias y para el mundial de Brasil…

Ojalá que para lo técnico-táctico-físico también sea tan receptivo.

¡Esperemos a ver!

Recordando el 3 a 3 a lo “Casale y De Francisco”

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Barraquilla, Colombia, 11 de octubre de 2013.

No siendo suficiente con las emociones que sentimos más de cuarenta millones de colombianos con lo que estábamos viendo en la cancha en aquel segundo tiempo histórico, sufrido, intenso y hasta mágico, a unos afamados locutores de RCN Radio Colombia se les dio por adornar aún más aquella proeza, aquella epopeya digna de una estrofa de la Ilíada, con hermosas palabras salidas del corazón que sin duda recordare para siempre.

Aquí seguido, apartes de la narración de la falta a James Rodríguez, ejecución del penal y la celebración del tercer gol:

Antonio Casale: «Ahí va james, ahí va, tiró…, el árbitro dice que es penal, penal, el estadio se va a caer, Colombia, (…), penal aquí y penal en la china, la reacción de Colombia que se parece al colombiano que siempre que hay adversidades se levanta al otro día, se sacude el polvo, se limpia las botas y sale a batallar(…)»

Martín De Francisco: «Sacó la solera Colombia, la casta, saca el linaje, la estirpe, la progenie, esa progenie colombiana. El equipo chileno se ve absorto, se ve vitrificado de estupor, se ve petrificado por el tejido, la urdimbre que fragua el equipo colombiano… bueno, vamos a ver si lo hace, ¿no?, vamos a ver si lo convierte»

Antonio Casale: «Goooooooooool, (…) Falcao arriba, el arquerito abajo (…)»

Martín De Francisco: «Es el tercer embate, lacerante, diseminando el pavor, el horror en el equipo chileno. Le asesta Falcao, sin clemencia, el viaje sin regreso del proyectil de avancarga, ese proyectil, ese perdigón va al sector derecho, a media altura, mientras Bravo se la jugó al sector izquierdo, penetrante Colombia, vejatorio, corrosivo y viperino, encuentra el empate el equipo colombiano: Colombia 3, Chile 3.»

Si después de leerlas no siente un nudo en la garganta, una agüita en el ojo, le sugiero ingresar al hipervínculo siguiente para que las escuche de viva voz (ojala nunca se les ocurra bajar este audio a los administradores de la página de la FM):

http://www.lafm.com.co/audios/el-gol-del-empate-vs-chile-de-147478

No recuerdo haber vivido algo así, ni con el 5-0, ni con el 1-1, ni con la Copa América… al fin teníamos una nueva hazaña que contar… Al mismo tiempo, mi hermano, desde las tribunas del Metropolitano, me escribía por WhatsApp que había llorado, gritado, reído, mientras yo, a miles de kilómetros, en un bar al norte de Montreal, rodeado de decenas de colombianos y de decenas de chilenos, que se habían burlado de nosotros 45 minutos antes, gritaba como loco, montado en una silla mientras ondulaba el suéter de la selección y me burlaba, ahora yo, de los pocos chilenos que se atrevían a mirarme a la cara… me imagino que lo pocos canadienses que se encontraban en el establecimiento habrían estado a punto de llamar a la policía.

Ahora ando con unas ilusiones bárbaras por volver a vivir unas cuantas gestas más en junio y julio próximos, eso sí, siempre acompañado de un buen relato, un tanto improvisado, un tanto desaforado y un tanto poético, como aquellos de Antonio Casale y Martín de Francisco… @casaleantonio  y @MdeFrancisco12

Por @ivanj_ortega